¿Hace cuánto tiempo y por qué decidiste irte a Alemania?

Mucha gente emprende la aventura de emigrar por amor, lo mío fue igual, aunque mi amor fue un tanto peculiar: yo me enamoré de una ciudad.

En 2008 fui a Berlín de vacaciones y todo lo que allí vi me impactó muchísimo. En el instituto nunca había estudiado la Segunda Guerra Mundial o la Guerra Fría, así que cuando llegué a esta ciudad me explotó todo en la cara. En ese momento decidí que quería vivir en Berlín y conocer todo lo que esa ciudad tenía por ofrecer. Acabé la carrera, estudié algo de alemán y tres años más tarde tuve la ansiada oportunidad. Me fui durante cinco meses a mi amada ciudad. Por desgracia Berlín tenía mucho más de lo que yo esperaba, la ciudad se me hizo demasiado grande. Pero aún así tengo un recuerdo maravilloso de ella. Cuando pasaron los cinco meses regresé a España, pero sólo de forma temporal. Mi idea era volver a Alemania, a Colonia en este caso. Y aquí llevo ya casi tres años, desde el 1 de julio de 2011.

¿Tenías empleo al llegar?

Vine a Colonia para hacer un curso de alemán por cinco meses. Durante este tiempo quise dedicarme a realizar la convalidación del título de fisioterapia, pero tuve muchos problemas y al final tuve que esperar. Al ser del sector sanitario no puedo ejercer mi profesión sin que lo convaliden, así que al principio estuve haciendo prácticas en una clínica. Nunca me ha costado mucho encontrar trabajo de fisioterapia en Alemania, desde la oficina de empleo es sencillo encontrar algunas ofertas, pero claro, yo cumplo un requisito indispensable: hablo alemán. Sin esto va a ser casi imposible que alguien nos contrate en el ámbito de la salud, pues por mucho inglés que podamos saber, las personas mayores o los niños es muy probable que no sepan hablar otro idioma que no sea el alemán.

¿Qué es lo mejor de la experiencia de vivir en esta ciudad?

Personalmente me parece que he llegado a la mejor ciudad alemana en la que podría aterrizar. Me gusta este país, sus costumbres y manera de hacer las cosas, pero aún así soy española y que todo esté cerrado a las seis de la tarde me mata. En Colonia hay muchísima vida, siempre se puede encontrar gente en la calle y los lugareños son gente mucho más cálida que en el resto del país. De hecho, se dice que Colonia es la ciudad italiana más al norte.

Quizás no sea una ciudad especialmente bonita. Aparte de la catedral, que es espectacular, y el casco antiguo no hay mucho más que ver. Pero el ambiente que se respira es muy acogedor. He viajado mucho por Alemania y cada vez que regreso a Colonia pienso lo mismo: “hogar dulce hogar”.

¿Te ha costado adaptarte?

Creo que por mucho tiempo que uno lleve viviendo en Alemania nunca va a estar del todo adaptado. Se puede estar cómodo y sentirse a gusto, sentir que ésta es tu casa, pero creo que para que la adaptación sea completa se tiene que manejar el idioma perfectamente. Y para los que no hemos aprendido alemán desde pequeños diría que esto es algo imposible.

Hay tres cosas importantes para la adaptación: conocer la ciudad, tener amigos y hablar el idioma del país. Mucha gente viene a Alemania sin tener ni idea de alemán y eso creo que no es demasiado bueno. Aquí no hay prácticamente nada escrito en inglés y si no puedes entender lo que pone a tu alrededor va a ser muy complicado sentirse a gusto con el entorno.

De todas formas, se conozca o no el idioma del país, el primer mes es siempre el peor, una vez superada esa barrera todo empieza a mejorar.

¿Cómo describirías a la gente y la cultura alemana?

Los colonienses son gente muy amable, alegre y extrovertidos. Tienen dos pasiones que van por encima de todo, el 1 FC Köln, el equipo de fútbol y el Carnaval. El ambiente que se vive en el estadio cuando juega el Colonia es increíble. El Carnaval está en otra dimensión, la gente lo ama o lo odia, pero no deja a nadie indiferente. Si tenéis la oportunidad de vivir un carnaval en Colonia, hacedlo. Kölle Alaaf!!

¿Qué le recomendarías a alguien que quisiera probar suerte allí?

Le diría que se anime, si tiene la oportunidad de venir a Colonia o a otra ciudad alemana, que lo haga. Siempre es peor arrepentirse por no haber hecho algo. Aunque eso sí, yo aconsejaría dos cosas: que ya se venga con un cierto conocimiento del alemán, pues sin el idioma las posibilidades de encontrar un trabajo bajan muchísimo y que se tenga un colchón de dinero amplio. Los pisos no son baratos, la vida en general no es muy económica y además nunca se sabe cuánto nos va a costar encontrar un empleo.

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