Es importante que sepas que existen situaciones en las que no estás obligado a contestar a tu entrevistador ya que hacerlo vulnera tu derecho a la intimidad.

Así, preguntas vinculadas a tu nacionalidad, raza, estado civil, inclinación sexual, situación o planificación familiar e incluso hasta tu edad, entre otras, son frecuentes y atentan contra este derecho. Por eso, si te encuentras en una situación de este estilo piensa que tienes al menos tres alternativas:

  1. Puedes optar por contestar igualmente a la pregunta en caso de que no te importe brindar esa información; sin embargo, es importante que sólo lo hagas si realmente te sientes cómodo respondiendo y estás seguro de que hacerlo no te perjudicará.
  1. La siguiente opción es simplemente disculparte y no responder a la pregunta porque la consideras inapropiada. Es una alternativa que debes barajar con mucho cuidado porque una respuesta tan directa y negativa también podría ser desfavorable. En todo caso, asegúrate de entender correctamente lo que se te está pidiendo y sólo cuando creas que realmente no corresponde responder, explica con delicadeza que te resulta incómodo dar esa información ya que pertenece a tu vida privada.
  1. Finalmente, hay una tercera alternativa que suele ser la más recomendable: descubrir el verdadero motivo oculto detrás de esa pregunta que se te formula y en lugar de responderla directamente, tranquilizar a tu entrevistador explicando que puedes cumplir con los objetivos y expectativas del puesto. Por ejemplo, si el entrevistador dice de modo directo: “¿Tienes hijos?” Una opción podría ser responder del siguiente modo: “Si lo que desea saber es si tengo suficiente tiempo disponible como para cumplir con las responsabilidades del puesto, mi respuesta es afirmativa”. De este modo, el seleccionador verá que tienes ánimo de responder a todas sus inquietudes y podrá avanzar de un modo más apropiado.

Recuerda que nuestra Constitución en su artículo 14 declara que todos “los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social”.

Tienes derecho a ser respetado en tu intimidad, no te sientas obligado a responder preguntas que te incomoden. Nuestra recomendación es que siempre hagas valer tus derechos mostrándote educado y respetuoso. Así te evitarás malos entendidos y podrás continuar con tu entrevista de un modo adecuado.

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