El teletrabajo, o el trabajo a distancia, va creciendo año tras año con importancia y peso entre las empresas. Mientras que, según datos del INE, en 2006 sólo un 10% de empresas de más de 10 trabajadores tenían empleados practicando teletrabajo, en 2013, ya eran un 27%. Las generalización de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) y todas las herramientas que se han desarrollado con ellas (correo electrónico, espacios en la nube compartidos, etc.) han permitido que cada vez sean más las personas que optan por desarrollar parte o toda su jornada laboral en casa.

Trabajar en casa tiene muchas ventajas (flexibilidad, libertad de horarios, ahorro de tiempo y dinero, mejora de rendimiento,…) pero también otros tantos riesgos (soledad o facilidad de distracción, por ejemplo). Uno de esos peligros es lo que los expertos denominan el tecnoestrés, o lo que es lo mismo, el estrés vinculado a la omnipresencia de las TIC y al hecho de que nos permiten estar conectados las 24 horas del día allí donde estemos. De hecho, uno de cada tres españoles dice padecer tecnoestrés (no son solo personas que trabajan desde casa, también son aquellos dependientes de las TIC en su vida personal).

No te alarmes: si has optado por trabajar desde casa gracias a las herramientas que nos ofrece el mundo digital, hoy te traemos cinco consejos para que puedas hacerlo con éxito y de forma saludable.

  • Adáptate a la forma de trabajar. Debemos confiar en nuestra capacidad para adaptarnos a la nueva forma de trabajar desde casa y a través de las nuevas tecnologías. Se trata de mantener una actitud positiva en relación a las nuevas tecnologías y verlas como una oportunidad para tener más flexibilidad y agilidad.
  • Marca límites. Es también muy importante. Los expertos recomiendan fijar límites tanto de espacio (definir dónde vamos a trabajar en casa y que este espacio sea específico para trabajar) como de tiempo (no por trabajar en casa debemos hacerlo las 24 horas del día, también deberemos tener espacio para nuestra vida personal).
  • Desintoxícate y desconéctate. Es fundamental para evitar el estrés. Cuando no estés trabajando, desconecta todos los dispositivos, no estés pendiente de ellos desde que te levantas hasta que te acuestas.
  • Toma medidas contra el estrés, de la misma manera que lo harías si trabajaras en una oficina. Hay algunos consejos muy útiles como priorizar, delegar, saber decir que no o hacer ejercicio. O incluso técnicas de meditación y relajación.
  • Fórmate. Muchas veces, el tecnoestrés también puede venir derivado por la frustración de no saber utilizar al máximo las herramientas tecnologías. Dicho sentimiento se puede evitar o alejar garantizándonos una buena formación técnica sobre las herramientas.

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