¿Eres de aquellos que siempre piensa que algún día va a emprender un proyecto empresarial? ¿Sueñas con tener tu pequeña empresa y no lo haces por miedo a fracasar? ¿O por qué no te atreves a dar el paso y a dejar atrás tu mundo tal y como lo conoces hasta ahora? Si es el segundo caso, seguramente lo que te pase es que tienes miedo a salir de lo que se conoce como zona de confort, es decir, de aquello que ya conoces y que sabes cómo funciona. Y es que la zona de confort está formada por todos aquellos espacios y actividades en los que nos sentimos seguros y en los que sabemos qué debemos hacer para conseguir unos determinados resultados. A todos nos gusta estar en esa zona de confort. La vida parece mucho más fácil dentro de ella. Pero, ¡cuidado!, no siempre es bueno quedarse en el mismo territorio.

¿Por qué? Pues porque mantenernos siempre dentro de nuestra zona de confort puede acabar limitando muchas de nuestras capacidades. Si nos atrevemos a salir de ella, estaremos ampliando las posibilidades de futuro y creciendo como personas. Saliendo de nuestra zona de confort podremos conocer gente nueva y hacer nuevos contactos personales y profesionales, podremos aspirar a mayores expectativas y acabaremos con las limitaciones que nos hemos autoimpuesto durante mucho tiempo.

Para salir de la zona de confort debes tener en cuenta estos consejos:

Mira en tu interior: autoanalízate y reconoce las limitaciones que te has impuesto a ti mismo. Si eres capaz de detectarlas y trabajar para eliminarlas, estarás haciendo un paso hacia afuera. Porque para salir de tu zona de confort, lo primero que debes asumir son las barreras que te han mantenido en ella hasta el momento.

Abraza el cambio: para salir de tu zona de confort debes ser consciente que deberás hacer frente a cambios y debes verlos como algo bueno, como una oportunidad para crecer. Prepárate con nuestros consejos para asumir dichos cambios.

Sé flexible: Este consejo deriva del anterior. Para salir de tu zona de confort debes ser capaz de adaptarte a las nuevas circunstancias. No mantengas una postura rígida: si decides avanzar, deberás ser capaz de aceptar y adaptarte a hechos que tú no puedes controlar.

Planifica: Este es un consejo importante, sobre todo si lo que quieres es emprender tu propio negocio. Antes de salir de tu zona de confort y lanzarte a la piscina, planifica los aspectos económicos y prácticos de tu proyecto. Si lo haces, te sentirás más preparado para seguir adelante.

¡Siempre es un buen momento para salir de tu zona de confort y empezar con un proyecto pendiente!

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