embarazada

Mientras que países de nuestro entorno hacen el gran esfuerzo de impulsar la conciliación laboral de las madres -y también de los padres-, España avanza a mucha menos velocidad que en la mayoría de países europeos, y aunque a veces cueste asumir la realidad todavía nos encontramos con mujeres que pierden su empleo por quedarse embarazadas. La llegada de un niño a casa debería ser un motivo de felicidad, no una preocupación asociada a la pérdida del empleo en un momento tan importante.

Por eso, hoy vamos a ver cómo reaccionar ante un despido por embarazo. Lo primero que debemos tener claro es que cada caso tiene sus particularidades. Aún así, podemos diferenciar tres tipos: el despido de una trabajadora con un contrato indefinido, un despido tras el fin de un contrato temporal como los de obra y servicios o un despido durante el periodo de prueba de un contrato más largo. Todo ello sin olvidar las situaciones de acoso laboral que acaban en la renuncia de la propia trabajadora.

Despido con contrato indefinido

Es el caso donde la trabajadora despedida tiene más opciones de ganar. El procedimiento a seguir es el mismo que en un despido sin embarazo de por medio: tienes 20 días hábiles para presentar la demanda por despido, y si el acto de conciliación no llega a buen puerto el juez decidirá sobre el despido. Durante todo el proceso tienes derecho a cobrar la prestación por desempleo que te corresponda, y cuando des a luz puedes solicitar la baja por maternidad y la prestación se interrumpirá temporalmente -cobrando la baja-.

Si el juez determina que el despido ha sido improcedente, la empresa estará obligada a readmitirte. Otra cosa es lo que pase con la indemnización por el despido improcedente a la que también tienes derecho, que depende del criterio del juez. En teoría, el empresario no puede cambiar la readmisión por una indemnización superior a la que te correspondería, a no ser que lleguéis a un acuerdo.

Despido con contrato temporal

Aquí se abren hasta tres escenarios distintos. El primero sería un contrato por obra y servicio, donde el empleador puede despedir a una trabajadora una vez finalizado el trabajo por el que la contrataron. Otra cosa es si tiene un contrato temporal y decide no renovarla. Ahí habría que demostrar que la no renovación de sebe al embarazo, una causa discriminatoria. Si puedes probarlo el despido será nulo; lo mismo que si tienes un contrato temporal celebrado en fraude de ley: el despido sería nulo y la relación laboral se consideraría indefinida.

Despido en el periodo de prueba

Este sería el peor escenario posible para una trabajadora embarazada, porque el empresario puede despedir a sus trabajadores en periodo de prueba sin esgrimir razón. Otra cosa es que el periodo de prueba haya acabado, entonces sí que puedes denunciar el despido. La mayoría de denuncias por un despido en el periodo de pruebas acaban en nada, ya que es muy difícil demostrarle al juez que el embarazo fue la causa del fin de la relación laboral. Solo en contadas ocasiones se ha anulado el despido.

Trabajadoras autónomas

Uno de los colectivos más olvidados son los autónomos, y pocas veces se presta atención a los derechos de las trabajadoras por cuenta propia que se quedan embarazadas. Las autónomas tienen el mismo derecho a la baja por maternidad que el resto de trabajadoras, siempre que en los siete últimos años hayan cotizado 180 días o 360 días a lo largo de toda su vida laboral.

Derechos de las trabajadoras embarazadas

Una de las primeras cosas que debes tener en cuenta a la hora de afrontar este tipo de situaciones es que no estás obligada a comunicar a la empresa que estás embarazada. Así, si se produce un despido sin justificación sería nulo independientemente de que la empresa tenga conocimiento o no del estado de la trabajadora. Una vez hayas anunciado el embarazo también tienes derecho a faltar al trabajo por razones médicas o clases preparto en horario laboral y, si el puesto es un riesgo para el embarazo, a solicitar un cambio a un puesto compatible con el embarazo.

Otro dato a tener en cuenta es que la baja por maternidad es de 16 semanas, pero hay excepciones por número de hijos u hospitalización. En el caso de embarazo múltiple se suman dos semanas por hijo: pasa de 16 a 18 si son mellizos, 20 en el caso de trillizos, etc. Si tras el parto el bebés debe estar hospitalizado más de 7 días por cualquier causa, como el poco peso, la baja por maternidad se prorroga tantos días como el recién nacido pase en el hospital, con un límite de 13 semanas.

También se han dado casos en los que la trabajadora embarazada sufre una situación de acoso por parte del empresario tras comunicar el embarazo. Situaciones que pueden suponer un riesgo para el futuro bebé y para la propia trabajadora, y que se pueden denunciar ante los representantes sindicales de la empresa o Inspección de Trabajo (en este caso, hay que aportar pruebas). Si decide abandonar la empresa, puede hacerlo amparándose en el artículo 50.1 del Estatuto de los Trabajadores y tendrá los mismos derechos que en un despido improcedente.

Más información: Instituto de la Mujer

Foto: © gstockstudio

¿Qué hago si me despiden embarazada? es un post de Buscar Empleo

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