Human Resources concept: choosing the perfect candidate for the

Los procesos de contratación de personal pueden ser estresantes para los candidatos, en especial, cuando no se recibe una llamada de confirmación después de haber hecho una buena entrevista laboral. Aunque tengamos la titulación requerida y demostremos tener las habilidades demandadas para el puesto de trabajo, existen otros factores que determinan nuestra idoneidad: los prejuicios de los reclutadores.

Las personas encargadas de seleccionar al mejor candidato tienen una serie de prejuicios inconscientes a la hora contratar al personal, lo que se traduce en la toma de decisiones que hacen al respecto. No siempre podremos ‘combatir’ estos razonamientos inconscientes, pero conocerlos nos ayudará a entender las motivaciones de los reclutadores y a hacer prevalecer nuestros méritos por encima de sus gustos subconscientes.

1. Les atraen las personas que más se parecen a ellos

La hipótesis de la similitud-atracción radica en que las personas nos sentimos más atraídas hacia las personas que más se parecen a nosotros, bien sea porque provienen de un entorno similar o porque llevan nuestro corte de pelo. Esta clase de detalles hacen que establezcamos una similitud que nos lleve a dar una mejor consideración a la otra persona; algo que puede darse en el proceso de selección de personal por parte del reclutador.

La conducta organizacional inherente en cada individuo explica que este hábito se genera en quienes se sienten satisfechos con sus personalidades, observando cualidades que aprecian en sí mismos. Otra persona con estas mismas cualidades será mejor valorada de forma inconsciente; de modo que el reclutador tomará en mayor consideración a aquellos candidatos que comparten sus mismos puntos fuertes.

Sin embargo, elegir un personal con los mismos puntos fuertes puede ser un inconveniente para las empresas ya que todos sus trabajadores pensarán y actuarán de la misma forma. Las organizaciones diversas y conformadas por personalidades divergentes son las más exitosas; y así se lo tenemos que hacer ver a nuestro reclutador. Hacer resaltar nuestros puntos fuertes y destacar nuestra voluntad de complementar al equipo de trabajo puede hacernos salvar este obstáculo.

2. Los estereotipos influyen en la toma de decisiones

¿Nunca has pensado que una etnia suele ser más impuntual? ¿O los trabajadores de cierto país demasiado juerguistas? ¿U otros incapaces de desarrollar su creatividad? Los estereotipos están presentes en nuestro día a día y también afectan a la toma de decisiones que hace la persona encargada de seleccionar a nuevo personal.

Los reclutadores cuentan con diferentes estereotipos que limitan sus decisiones a la hora de elegir al mejor candidato para ocupar el puesto de trabajo vacante. Uno de los prejuicios entre los reclutadores estadounidenses es que la población india tiene mejores capacidades en el campo de las matemáticas, por lo que se decantan por estos candidatos en aquellos puestos donde se necesitan estos conocimientos; a pesar que disponer de otros trabajadores locales con demostradas competencias en el área.

Aunque los expertos advierten que es posible superar los estereotipos asociados a la etnia o la nacionalidad de las personas, los estereotipos con respecto al género son más profundos y también afectan a la hora de elegir un nuevo empleado. Un informe apuntó que los reclutadores presentan una tendencia hacia la contratación de varones en aquellos puestos donde se requiere el uso de las matemáticas, a pesar de que las candidatas tuvieran las mismas aptitudes o nivel de conocimientos que sus competidores. No podemos llamarlo prejuicios, pero se trata de decisiones muy arraigadas en el subconsciente que logran influir en la contratación.

3. No eligen a trabajadores que puedan amenazar su puesto de trabajo

Un reciente estudio ha puesto en manifiesto que las empresas que promueven la competencia interna entre sus trabajadores presentan una dinámica diferente en la contratación de personal; especialmente cuanto más acusada es esta competencia entre empleados. Así pues, muchas veces los reclutadores optan por no contratar a personas más competentes que ellos, especialmente si se sienten inseguros con su trabajo.

Un nuevo empleado que pueda realizar el trabajo mejor que el propio empleador, aunque tenga buenas intenciones, probablemente no será contratado por miedo a que sustituya al propio reclutador. Esta decisión puede ser muy lógica a ojos del reclutador, pero acaba teniendo consecuencias negativas para la empresa; ya que no siempre los candidatos que pasan este filtro son los mejor preparados para desarrollar el puesto de trabajo ofertado.

Soy reclutador ¿Cómo puedo no dejarme influir por mis prejuicios?

Los expertos en relaciones laborales y contratación afirman que se ha luchado por evitar que estos ‘prejuicios’ afecten a la composición de las plantillas de trabajadores mediante nuevos métodos de selección en los que se los reclutadores deban guiarse únicamente por las competencias o habilidades de los candidatos. Por ejemplo, orquestras han optado por hacer audiciones a ciegas y han conseguido aumentar el número de mujeres integrantes.

Asimismo, los expertos apuntan que muchos empleos actuales no necesariamente requieren realizar entrevistas cara a cara para determinar la adecuación del candidato al puesto ofertado. En lugar de ello, los empleadores podrían ofrecer a los candidatos un día de prueba en el cargo disponible y medir así su productividad real. Es una estrategia potencialmente más objetiva y dificulta la influencia de los prejuicios. Aunque estos estarán ahí, tener otros criterios reales nos ayudarán a tomar la mejor decisión.
Imagen: © scornejor

Los 3 prejuicios más habituales entre reclutadores y cómo combatirlos es un post de Buscar Empleo

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