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Competencias profesionales
Identificar qué competencias son importantes para el puesto y poner ejemplos de cómo las has desarrollado en tus anteriores trabajos te permitirá demostrar al entrevistador tu valía para el nuevo cargo

Sílvia Forés

Directora de Recursos Humanos en Baker & McKenzie Barcelona

Querido candidato:

Me preguntas si es mejor prepararse la entrevista o dejarse llevar y ser uno mismo. Para mí no es incompatible, debes ser tú mismo, sin dejar de prepararte. La mayor dificultad no es encontrar información sobre la empresa o tu futuro entrevistador, pues esto “San Google” te lo resuelve fácilmente y no marcarás la diferencia (aunque bien es verdad que no todo el mundo lo hace, por más extraño que parezca).

Lo que verdaderamente te podrá ayudar es ensayar la entrevista, previendo preguntas que podrían hacerte. Por dónde irán los tiros dependerá mucho del estilo del entrevistador, su experiencia y tipología de entrevista que emplee: la cronológica “tradicional” de mero repaso del CV, la entrevista de tensión, la entrevista por competencias o su propia entrevista totalmente improvisada y desestructurada, porque al final “cada maestrillo tiene su librillo” y cada entrevistador se prepara como bien puede o mejor sabe.

Normalmente el repaso del CV siempre “cae” y las dos preguntas estrella que bien conoces suelen plantearse: averiguar los motivos del cambio de anteriores trabajos y saber qué te motiva a optar por el nuevo empleo. Hasta aquí nada nuevo.

La novedad para los candidatos que desconozcan en qué consiste una entrevista por competencias implica la posibilidad de preparársela previendo preguntas. Existe la teoría de que si has realizado una actividad en el pasado y has desarrollado una serie de competencias que te han permitido realizarla con éxito, podrás aplicarlas con mayor facilidad en un nuevo puesto de trabajo.

En esta idea reside la clave de dicha entrevista: ser capaz de identificar como candidato qué competencias pueden ser importantes para un puesto, analizar si las has podido desarrollar y preparar ejemplos de situaciones en las que puedas demostrar al entrevistador que tu experiencia pasada te ha permitido aplicar dichas competencias que son útiles para el nuevo puesto de trabajo.

Por ejemplo, un comercial supuestamente debería tener capacidad de persuasión, un contable capacidad analítica, un Director de Marketing contar con habilidades creativas, etc. Existen unas competencias “clásicas” para ciertos puestos de trabajo. El candidato que desee prepararse una entrevista para un puesto de contable, por ejemplo, debería ser capaz de aportar ejemplos de métodos y situaciones en las que se haya puesto a prueba su capacidad de autoorganización para que no se le olvide ningún plazo.

Quizás el entrevistador no le preguntará directamente "¿cómo te organizas?", pero el candidato debería ser capaz de mencionar situaciones en las que demuestre sus habilidades.

Además de las típicas competencias propias de un puesto de trabajo, ten en cuenta que cuanta más información recabes de una empresa, mayores posibilidades tendrás de detectar qué cualidades o valores se buscan en los empleados que formarán parte de la organización. Por ejemplo, una empresa que indica vocación de servicio entre sus valores previsiblemente espera que los empleados tengan este valor en su ADN, y, por tanto, los candidatos -futuros empleados- deberían demostrar en la entrevista que han podido desarrollar esta competencia en el pasado, por ejemplo, ilustrando situaciones en las que han sabido anticipar soluciones a necesidades de sus clientes.

Ten en cuenta que las entrevistas por competencias pueden referirse también a futuro. A veces el entrevistador te propone situaciones y te pide cómo las resolverías, no te pregunta directamente por experiencias pasadas, pero, en definitiva, se trata siempre de demostrar lo mismo: cómo tus capacidades se adecuan a las necesidades del puesto de trabajo que la empresa espera cubrir.

Para llegar a esta conclusión, no basta sólo con intentar prever preguntas, sino que es fundamental realizar un ejercicio previo de profundo autoanálisis, unido a la consecución de un sólido conocimiento de los requisitos de la oferta, todo ello con el fin de preparar bien la entrevista.

Cabe recordar también que las competencias no siempre se desarrollan en el entorno profesional. Si a un candidato junior le piden por una situación en la que haya tenido que transmitir un mensaje a una audiencia, por ejemplo, para averiguar su capacidad de hablar en público, puede referirse a exposiciones en público que realizó durante sus estudios. La capacidad de adaptación, por ejemplo, no tiene que demostrarse necesariamente a través de la experiencia en varios puestos y entornos de trabajo. Un candidato puede ejemplificarla mencionando el tiempo que estuvo estudiando en el extranjero, durante el cual tuvo que buscarse piso, adaptarse a nuevos compañeros, a un nuevo idioma y cultura, etc.

Para finalizar, un último consejo, algo que personalmente me provoca dudas al oírlo en una entrevista: evita la tendencia de hablar en primera persona del plural. Muchos candidatos lo hacen: "conseguimos aumentar las ventas" o "cerramos un gran proyecto". ¿Verdaderamente lo hiciste tú o tus compañeros, tu equipo? Analiza bien cuando respondas si el resultado es atribuible a tu mérito personal o bien, en un acto de humildad, ¿no estarás rebajando tus logros? La sensación que podría provocar en el entrevistador es que no lo conseguiste tú, cuando en realidad sí lo hiciste. 

En definitiva, recomiendo prepararte a fondo para la entrevista personal, no dejes de ser tú mismo, pero tampoco "llegues con las manos en los bolsillos" dejándolo todo al azar: tras un pormenorizado ejercicio de autoanálisis, presentarte con tu argumentario de ejemplos bien preparado, en base a las competencias del puesto que puedas intuir, te ayudará muchísimo a mejorar en la entrevista ante ese seleccionador que lo que espera es dar justo con el candidato adecuado. 

Sílvia Forés es Directora de Recursos Humanos de Baker & McKenzie Barcelona y experta en selección de personal. Autora del libro de Plataforma Editorial: “Sólo puede quedar uno. Diario de un proceso de selección”.

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