Junto a la capacidad de organización, la proactividad, el optimismo o la resiliencia, la creatividad es una de las competencias actitudinales que nos permiten trabajar de un modo más eficaz, ser más productivos y desarrollar nuestras tareas diarias con menos conflictos y frustraciones.

Es cierto que la creatividad es una competencia innata en muchas personas, pero también lo es que podemos incorporar algunos hábitos en nuestra forma de hacer a través de los cuales podemos fomentar esa capacidad. En una anterior ocasión ya dimos tres claves para hacerlo, hoy te vamos a aportar cinco más.

  • Curiosea. Vuelve a aquella época de la infancia en que ¿por qué? era una pregunta que podías hacer cinco veces en un minuto. Cuestiónatelo todo. Nunca te conformes con la primera explicació Ve un paso más allá. Ahonda en todas las cuestiones.

Observa. Como cuando eras pequeño, observa todo lo que tienes a tu alrededor como si fuera la primera vez que lo estuvieras viendo. Detente en los detalles y apré El hecho de observar todo con más detenimiento nos ayudará a ver las cosas desde otra perspectiva.

  • Aprende. Lee mucho y sobre muchas temáticas, ve a exposiciones, sigue un nuevo curso, aprende un nuevo idioma, asiste a conferencias… En definitiva, fomenta tu curiosidad a través del aprendizaje.
  • Escucha. En un mundo en el que vivimos tan rápido, muchas veces nos olvidamos de escuchar a los que tenemos a nuestro alrededor. Nos centramos demasiado en nuestro discurso, y olvidamos que los otros también nos pueden aportar mucho. Si te pasa, cambia esa tendencia. Escucha los diferentes puntos de vista y opiniones de todas las personas, te aportarán nuevas perspectivas y, al final, serás capaz de ver las cosas de otra manera y buscar nuevas formas de hacer.
  • A través de la prueba y el error también se aprenden muchas cosas, nunca lo olvides. Experimenta tanto como puedas para poder fomentar tu creatividad.

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