Una partida de paintball puede durar entre cinco y treinta minutos, según el número de jugadores y la estrategia utilizada. Además, a veces las eliminaciones son temporales, por lo que los jugadores afectados pueden volver a entrar al terreno de juego del paintball pasado un tiempo. La duración y cantidad de bolas que se puedan disparar también varía de una partida a otra, pues en ocasiones pueden superar los cientos o incluso quedarse en pocas decenas, si el jugador no entra en demasiada acción.

Se trata de un juego divertidísimo para realizar como afterwork, además de ser útil de cara al entorno laboral al fomentar el trabajo en equipo, la estrategia y coordinación, así como la cooperación entre los miembros del grupo. Contrariamente lo que pueda pensarse a veces, no es un juego violento y además, es muy seguro.

El equipamiento utilizado es sencillo y suele poder alquilarse en los centros que organizan partidas de paintball, cada vez más corrientes y populares en las grandes ciudades. El material básico es la pistola o marcadora, guantes, máscaras, protectores para articulaciones y calzado adecuado para correr. Eso sí, los jugadores más profesionales pueden contar también con elementos de gama alta, que ya pueden alcanzar un coste más elevado. ¡Incluso existen ligas de jugadores de paintball semiprofesionales!

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