Cada vez es más habitual que las empresas quieran comprobar cómo funcionan los candidatos a un puesto de trabajo en situaciones de interacción social, y para ello emplean dinámicas grupales. Si alguna vez tienes que enfrentarte a un proceso de selección de estas características hoy te traemos algunos consejos útiles para saber qué puedes esperar.

Existen varios tipos de dinámicas de grupo que son útiles a la hora de determinar la idoneidad de un candidato para un puesto de trabajo, y se emplearán unas u otras en función de lo que el empleador quiera evaluar. Pero en general se trata de hacer que la persona entrevistada interactúe con otras en su misma situación para comprobar su actitud hacia los demás, sus conocimientos y sus habilidades.

Como comienzo se suelen usar dinámicas de presentaciones para romper el hielo y ver cómo reaccionan los candidatos frente a una primera toma de contacto con compañeros a los que no conoce. Amabilidad, timidez, desenvoltura y buenos modales son algunos de los parámetros que servirán aquí para evaluar a los candidatos.

Más elaborados son los juegos o dinámicas de rol, donde cada persona asume un papel en una situación ficticia en la que se busca la solución a un conflicto. Puede trabajarse con roles preasignados por un moderador, que los candidatos habrán de asumir como si de un personaje se tratara, o bien de una forma libre: planteando la situación y dejando que cada persona asuma su propia función en el grupo. Aquí saldrán a relucir otras habilidades sociales más complejas, como la empatía, el liderazgo, la capacidad de organización o la resilencia.

En cualquier caso, y sea cual sea la dinámica de grupo a la que tengáis que enfrentaros en un proceso de selección de personal, podéis tener en cuenta estos consejos:

  • Atender cuidadosamente a las instrucciones que os faciliten los reclutadores, ya que incluyen toda la información necesaria para desenvolveros correctamente en la dinámica planteada. Llevad siempre con vosotros un bloc y utilizadlo para tomar notas si es necesario (y si se permite dentro del ejercicio).
  • Si la dinámica tiene un tiempo de realización preestablecido, tenlo muy en cuenta y si es posible planifica una estrategia para emplearlo de la mejor manera posible. Esto es particularmente importante si se trata de un ejercicio en el que se busca la solución a un conflicto.
  • Muestra confianza en ti mismo/a pero sin ser arrogante. Toma la iniciativa en situaciones donde haya que romper el hielo; una pregunta del tipo «¿Os parece que empecemos por…?» es un buen comienzo, ya que da idea de que tienes iniciativa pero al mismo tiempo cuentas con los demás.
  • Observa, observa y observa. Mira cómo se desenvuelven tus compañeros/as y actúa en consecuencia: ayuda a participar a las personas más tímidas e intenta negociar con las más atrevidas o intransigentes. Dirígete a tus compañeros por su nombre y mírales a los ojos de una manera franca pero no intimidante.

Como véis, podéis (y debéis) prepararos con antelación a la realización de la dinámica, incluso ensayando delante de un espejo. Valorad bien cuáles son vuestras fortalezas y debilidades, y haced uso de ellas para conseguir el mejor resultado de cara al entrevistador. Y, ante todo, sed sinceros: tenéis que mostrar vuestra mejor cara pero sin dejar de ser quien sois. 

Ver noticia completa

Comparte con tus amigos esta información en: