El curso escolar está en su recta final, habiendo finalizado para muchos estudiantes de Bachillerato que se han presentado estas últimas semanas a los exámenes de Selectividad. Aunque lo deseable es terminar esta etapa con buenas notas, esto no siempre es posible, pudiendo encontrarse con uno o varios suspensos que no estaban planificados. En estos casos, aprender a gestionar el fracaso es fundamental.

Un 5% de los alumnos que se examinan suspenden las PAU y otros estudiantes quedan fuera de la titulación que querían cursar por tener una nota demasiado baja. Asimismo, el fracaso entre los estudiantes de Bachillerato puede alcanzar hasta el 50% en determinadas comunidades autónomas. Cuando tras horas de estudio los resultamos no alcanzan las metas propuestas, hay algo que no marcha bien y debemos detectarlo para corregirlo lo antes posible.

Los expertos aconsejas dedicar un tiempo a valorar los motivos por los cuales se ha obtenido una mala nota o se ha suspendido una prueba, de modo que el estudiante pueda aprender de sus errores y así superar el fracaso. Con todo, recuerdan que no se debe caer en el desánimo, sino que el estudiante debe tomar el suspenso como una oportunidad para hacer las cosas bien en el futuro.

Pero no nos engañemos, resulta extraño pensar que alguien que ha estado todo el curso estudiando de forma responsable, apoyándose en hábitos de estudio positivos y consiguiendo buenos resultados a lo largo del curso fracase en la última prueba del curso o suspenda la selectividad. Por eso, es importante darnos cuenda de que algo no va bien cuando aparecen los primeros síntomas de que las notas no se corresponden con el tiempo de preparación.

Una vez detectados aquellos errores o problemas que nos han impedido conseguir las notas que podíamos haber conseguido, es necesario meditar los motivos que pueden habernos llevado a esa situación. Cuando lo tengamos claro aquello que nos ha impedido obtener buenos resultados, atajar el problema será mucho más sencillo. Poniendo en marcha ese procedimiento tan simple, conseguiremos enderezar el curso a la primera señal de alarma y así evitar disgustos.

Si por el contrario has esperado más de lo debido para coger las riendas de la situación, los expertos insisten en la necesidad de no dejarse vencer por la desmotivación porque hay segundas oportunidades para hacer las cosas mejor. Todavía quedan las recuperaciones de los exámenes, la segunda ronda de exámenes de Selectividad en septiembre o la posibilidad de entrar en la titulación soñada en segunda convocatoria.

Imagen: srgpicker

Cómo gestionar un fracaso en Bachillerato o la Selectividad es un post de BuscarEmpleo.es

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