absentismo laboral

Una de las actividades que se lleva más horas en los departamentos de recursos humanos es la gestión y control del absentismo laboral. La óptima combinación de técnicas de control y motivación de la plantilla puede ayudar a disminuir este problema en la empresa.

No todos los absentismos son iguales

Hay dos tipos de absentismo: el que está contemplado por la ley, que no tiene que ver con la voluntad del trabajador sino con sus derechos, y el que no está regulado legalmente. Dentro de esta clase de absentismo, una persona puede faltar al trabajo porque esté atravesando una circunstancia puntual que deberíamos tener en consideración, aunque no esté prevista legalmente, o bien faltar injustificadamente.

Como falta injustificada también se contempla el absentismo presencial. Esto es, cuando una persona, dentro de su lugar de trabajo, se entretiene con tareas que no son las propias de su puesto, como estar pendiente de las redes sociales (siempre que no sea para aplicarlas productivamente) o pasarse horas al teléfono.

Determinar el origen del absentismo es principal, porque nos permite seleccionar las medidas que se aplicarán para tratar de reducirlo.

Control y motivación van de la mano

Necesitamos saber cuánto se ha faltado, independientemente del origen de la ausencia. Este control nos ayudará a calcular las horas de trabajo efectivo y hacer previsiones. Para ello, contamos con dos técnicas:

  • Ficha de entrada y salida al edificio. Las nuevas máquinas para fichar incluyen tecnología biométrica para evitar que se suplante la identidad a la hora de fichar y que un compañero pueda hacerlo en el lugar de otro. Las más comunes son las que reconocen la huella, el iris o la cara del trabajador.
  • Aplicación que controla cuándo se emplea una máquina. Puede instalarse fácilmente en los ordenadores de una oficina para saber cuándo empiezan a usarse y cuándo se apagan. Gran parte de la maquinaria de producción lleva integrado este sistema para determinar qué operario la maneja y en qué horario.

Con estas medidas sabemos cuánto se falta, pero no conocemos el origen de la ausencia. Para ello, debemos disponer de los partes de faltas, que guardaremos junto con la documentación adjunta necesaria, por ejemplo, un justificante médico. Hay que intentar que el trabajador rellene el parte antes de que se produzca al falta para tenerlo previsto y reorganizar las tareas.

Para reducir el absentismo sin causa legal justificada, podemos poner en marcha una serie de medidas motivadoras:

  • Horario flexible. Si la actividad de la empresa lo permite, es muy recomendable autorizar una cierta flexibilidad de horarios. Esto acabará con los retrasos por llevar a los niños al cole o el salir antes para recoger a los mayores del centro de día. Se trabajará el número de horas acordado, siempre el mismo.
  • Descansos adecuados. Deben respetarse los descansos previstos por convenio para cada tipo de trabajo y no tratar de sustituirlos. Son necesarios para continuar con el buen ritmo de la labor que se desempeña.
  • Cambio de rutina. Es una buena medida para evitar la monotonía del trabajo diario y que el personal se centre en sus funciones.
  • Sistemas de bienestar. Pueden implantarse para prevenir enfermedades, llevar un control médico con revisiones periódicas o incluso ofrecer programas de alimentación sana o reducción del consumo de tabaco, por ejemplo.
  • Buen ambiente laboral. El síndrome del burn out o empleado quemado y el acoso laboral pueden ser los principales motivos de absentismo de quien lo sufre. Hay que detectarlo y ponerle solución cuanto antes.

Controla el absentismo, detecta las causas que lo originan e implanta las medidas necesarias para que no se desborden los costes por este motivo.

La entrada Cómo combatir el absentismo laboral aparece primero en Informacion del sector rrhh, las mejores ofertas de empleo y consejos.

Ver noticia completa

Comparte con tus amigos esta información en: